Por defecto de nacimiento, nuestros sentidos desarrollaron una extraña fijación por lo extraño que siempre nos ha llevado a
los contextos más bizarros. Quizás, como crías huérfanas de algún extraño ser, buscamos el escenario que mejor nos acoja . Era por tanto de hacer un homenaje a aquellos lugares mágicos que han maltrecho nuestras mentes.
